Función Tiroidea y metabolismo (Parte II)

veronica-cardozo Verónica Cardozo // Publicado el 17/11/2016

La semana pasada les comenté sobre la importancia de la glándula tiroides en nuestro metabolismo y algunos síntomas para detectar si algo no está bien.

Ahora bien, cuales son los Factores que afectan la función tiroidea:

Deficiencia de Yodo: Las células tiroideas son las únicas células del organismo que absorben yodo y lo necesitan para convertirlo  junto con la tirosina (aminoácido) en las hormonas tiroxina(T4) y la triyodotironina(T3). La deficiencia de Yodo es la primera causa de hipotiroidismo.

Los alimentos que provienen del océano son ricos en yodo (pescados y mariscos, aceite de hígado de bacalao, algas como wakame y kelp, etc.), las fresas, arándanos, el yogurt natural, papa y otros cultivos que crecen en la tierra. La sal del Himalaya es rica en yodo y además provee muchísimos minerales; sin embargo, no podemos abusar de la sal, ya que puede llegar a causar hipertensión arterial.

Enfermedades autoinmunes: En donde los anticuerpos reaccionan contra la glándula tiroides, destruyendo sus células. Las causas aún se desconocen. Algunos piensan que puede ser alguna infección bacteriana o viral que detona la respuesta inmunológica, o también la predisposición genética. Tenemos:

-La tiroiditis de Hashimoto: que causa hipotiroidismo.

-La Enfermedad de Graves: la forma más frecuente de hipertiroidismo.

Tiroiditis postparto: sucede en un bajo porcentaje de mujeres durante los 5 meses postparto. Su causa se desconoce, pero se piensa que puede haber una predisposición genética de base que se manifiesta durante el embarazo. Los síntomas desaparecen por sí mismos.

Estrés: Estrechamente relacionado con patología tiroidea. Cuando hay estrés aumenta la adrenalina y la adrenalina exacerba los síntomas de enfermedad tiroidea, tanto de hipertiroidismo como de hipotiroidismo.

Los alimentos pueden interferir con la función tiroidea: La soya tiene goitrógenos que inhiben la capacidad de absorber el yodo e interfieren con la liberación de las hormonas (lo recomendable es la soya fermentada como miso, tofu, tempeh). Los vegetales crucíferos en su forma cruda bloquean la utilización de yodo (coliflor, brócoli, repollo, coles de Bruselas, col rizada), pero esta acción desaparece al comerlos cocidos.

El gluten, en aquellas personas sensibles puede detonar el sistema inmune produciendo anticuerpos contra la tiroides. Los estudios demuestran que un gran porcentaje de pacientes con patología tiroidea son intolerantes al gluten sin saberlo. En estas personas se recomienda evaluación para enfermedad celíaca o realizar una dieta de eliminación.

Existen muchos nutrientes, vitaminas y minerales necesarios para una buena función tiroidea:

-Yodo: lo encuentras en mariscos, pescados, algas, sal marina, aceite de hígado de bacalao, productos lácteos, etc.

-Tirosina: carne, pescado, productos lácteos, huevos, frutos secos y semillas.

-Zinc: ostras, jengibre, semillas de calabaza, granos enteros (quínoa, arroz integral, millet, cebada, etc.).

-Selenio: nueces, nueces de Brasil, salmón, cangrejo, lomo de cerdo, aves de corral.

-Cobre: frutos secos y legumbres.

-Vitamina A: huevos, leche completa, pescados, zanahorias, batata, auyama, aceite de hígado de bacalao, etc. Las hormonas tiroideas se necesitan para la conversión del beta-caroteno son necesarias para la producción de esta vitamina, por lo que si éstas están insuficientes puedes tener déficit de vitamina A.

-Vitamina D: es beneficiosa en aquellas personas con enfermedad autoinmune ayudando al balance hormonal. La encuentras en el salmón, sardinas, atún huevos, aceite de hígado de bacalao, yogurt, queso. En la exposición a los rayos solares. Las personas blancas necesitan 45 min a la semana de exposición y las de piel obscura 3 horas de exposición a la semana. Antes de las 10 am o después de las 4pm, con protector solar.