Leyenda urbana: El tomate retiene líquido

Sascha Fitness Sascha Fitness // Publicado el 09/09/2016

Un mito que tiene años rodando por ahí y que cada vez que lo escucho es como si me pellizcaran, es ese que dice que: “cuando buscas rebajar no puedes comer tomate y que el tomate retiene líquido”, y me van a disculpar, pero, ¿qué falacia es esa?

En primer lugar, el tomate es un alimento natural sin adición de sal, que contiene una pequeña cantidad de sodio natural en él, y sí, es verdad que hay que controlar el sodio para no retener líquido, pero el sodio es necesario en ciertas cantidades. Tu cuerpo necesita de este mineral para equilibrar sus niveles de líquido y mantener un balance de agua dentro de las células, y también es importante en la función de los impulsos nerviosos y de las contracciones musculares.

Ahora, la cantidad de sodio que aporta un tomate es absurdamente pequeña. Un tomate mediano tiene entre 6 y 9 mg de sodio, lo que es una cantidad insignificante si comparamos con la recomendación diaria de sodio que está entre 1500 y 2300 mg al día, y 150 y 200 mg de sodio por comida.

Además, es recomendable consumir alimentos ricos en potasio para contrarrestar la retención de líquidos, pues el potasio neutraliza al sodio, por así decirlo, hace que se elimine ese exceso de líquido y, casualmente, el tomate es una gran fuente de este mineral. Un tomate tiene 292 mg de potasio, son 6 mg de sodio vs. 292 mg de potasio por tomate, sin mencionar que es bajísimo en calorías, aporta entre 20 y 25 calorías y 4 o 5g de carbohidrato.

La verdad es que a veces no entiendo de dónde salen estos mitos. El tomate es muy saludable y nutritivo, los beneficios que aporta son muchísimos, así que, si te gusta el tomate y estás buscando rebajar, cómelo con confianza, porque no pasa nada.