Que algo sea libre de azúcar y grasas no quiere decir que sea saludable

Sascha Fitness Sascha Fitness // Publicado el 06/09/2016

Muchas veces nos dejamos llevar por el etiquetado de los productos y terminamos comprando cosas que no son precisamente las más convenientes para estar saludables y en forma. Esto pasa muchísimo cuando vemos los productos que dicen en letras bien grandes “fat free/libre de grasa” o “sugar free/libre de azúcar”; y es que creemos que porque no tienen grasas ni azúcares entonces podemos comerlos y no nos van a sabotear, pero la realidad es otra.

Es muy importante leer las letras pequeñas en los empaques, porque este tipo de frases en los productos solo buscan captar nuestra atención, y puede darse el caso de que un producto diga que no contiene azúcar pero el primer ingrediente que muestra (que es el que contiene en mayor proporción) es harina de trigo enriquecida, y la harina genera casi el mismo efecto en el cuerpo que el azúcar, dispara la insulina casi en la misma proporción.

En varias ocasiones les he explicado que es lo mismo comerse una rebanada de pan blanco que una cucharada de azúcar, porque el cuerpo los procesa prácticamente de la misma manera. De hecho, el pan blanco tiene un índice glucémico mayor que el de la sacarosa o azúcar blanca.

Entonces, si un producto dice “sin azúcar”, debemos asegurarnos de que sea alto en fibra, que no contenga harinas refinadas y que no hayan incrementado la grasa para contrarrestar el cambio de sabor.

Ahora, cuando hablamos de productos que dicen “libre de grasa”, puede que estén sumamente cargados de azúcar, porque el azúcar no contiene grasa, pero sabemos que nada incrementa más el porcentaje de grasa corporal que un exceso de azúcar y de harinas refinadas.

Así que, ¡ya lo saben! No porque algo diga que es “fat free” o “sugar free” quiere decir que es saludable; y si deciden comerse este tipo de alimentos, que sea de forma consciente. Esto lo digo porque muchas personas se esfuerzan por estar en forma y saludables, ponen de su parte, y caen en estas trampas del mercado, se sabotean sin darse cuenta y no es para nada justo. Entonces, ¡cuidadito!, lean bien los empaques y no se dejen engañar.

Imagen destacada vía lifewithgreens